
Ya ha llegado, ya está aquí, el nuevo pretexto para el consumismo y mi fuente de inspiración en la cocina. Oh si, me gusta cocinar con las ventanas abiertas de par en par y el sol entrando a raudales por las ventanas. Me gusta comer al aire libre y cenar en la terraza, con buena compañía sobretodo. Me apetecían estas fresas insípidas y rojas que venden en los lineales de las grandes superfícies pero transformadas por mis manos. Es cierto, necesitaba darme un homenaje entre tanto estrés, cuidar mi mente con una cura de concentración enfocada a un único tema, una vía de escape para mi creatividad (a cada uno la suya) y una fuente de sensaciones para mi paladar. Dios! Cómo echaba de menos cocinar!
Estoy tan sorprendida; mi blog sobrevive a pesar de mí, vive sin mí, que lo tengo tan abandonado desde hace un tiempo... Lo notas? Cada uno de los platos que cocinas tiene algo de tu estado de ánimo, de ti... (Suena terriblemente cursi ;-))
Tarta de fresas insideout (o lo que es lo mismo, Bavaresa de crema y fresas)
Bizcocho genovés o masa batida (para realizarlo a mano ver la receta de
Pero que me está pasando con el dulce?, hoy la he preparado con la Thermomix, amortizando, que os voy a contar...)
120g de azúcar
4 huevos
120g de harina
pellizco de sal
Crema
1/2 l de leche
4 yemas
125g de azúcar
1 rama de canela
1 trozo de gengibre
1 sobre de gelatina en polvo
Relleno
1/2 kg de fresas
2 ramitas de menta
Poner el azúcar y los huevos en el vaso y batir con la mariposa 6 min a 37º velocidad 3 1/2. Quitar la temperatura y dejar 6 minutos más. Añadir la harina y la sal y programar 10 segundos a velocidad 2 1/2. Verter en el molde con un papel cubriendo el fondo. Es fantástico ver cómo sube sin necesidad de levadura. Poner al horno 30 min a 180º. (fuente: Thermomix)
Cortar las fresas en daditos finos y mezclar con la menta fresaca cortada también muy finita.
Para la crema, hervir la leche junto con la canela y el gengibre. Diluir la gelatina en una tacita con leche fría. Mezclar las yemas con el azúcar y verter la leche caliente encima, sin dejar de remover poner sobre el fuego hasta que empiece a hervir de nuevo. Retirar y mezclar la gelatina diluida.
Para montar el pastel (es literal, tendríais que ver como ha quedado la cocina), partir el bizcocho por enmedio. Mojar con un poco de almíbar opcionalmente. Rellenar con las fresas y volverlo a tapar dentor del molde en el que se horneó. Verter por encima la crema cuando se haya enfriado un poco y con cuidado que la masa es muy delicada. Mover un poco el molde para que entre bien la crema por todos los recovecos y directo a la nevera. Con un par de horas es suficiente para que cuaje.